
El hueco en el gráfico. Un gap ocurre cuando el precio abre muy lejos de donde cerró el día anterior. Entre el cierre y la apertura no hubo operaciones, así que queda un hueco. Muchas veces es emoción acumulada durante la noche.
Gap alcista: abrió muy por encima. Euforia.
Gap bajista: abrió muy por debajo. Miedo, a veces pánico.
Contra la emoción. Operar un gap muchas veces es hacer lo contrario de lo que manda la emoción. La euforia de la apertura puede ser el lugar para tomar ganancias. El pánico de la apertura, junto con una sobreventa fuerte, puede ser el lugar para buscar un rebote.
El gap de clímax. En un activo que venía subiendo sin parar, un gap alcista muy agresivo puede marcar un techo de corto plazo. Es el último que faltaba por comprar, comprando. Lo contrario también vale: un gap bajista fuerte con sobreventa puede marcar un piso.
Dos escenarios que mucha gente observa.
| Escenario | Cuándo | Lo que hacen algunos traders |
|---|---|---|
| Gap de euforia | Gap alcista fuerte después de una subida larga | Toman ganancias, u operan en contra buscando recomprar más abajo |
| Gap de miedo | Gap bajista con el RSI en sobreventa | Buscan el rebote, con stop por debajo del mínimo del día |
El gap que no se cierra. Observa si el precio logra volver al rango del día anterior. Si no lo logra, la fuerza en la dirección del gap es real, y quedarse en contra es peligroso.
Primero el contexto. Un gap después de un resultado trimestral tiene otra dinámica: la noticia cambió la historia de la empresa. Un gap por el humor del mercado es una cosa. Un gap por un hecho nuevo es otra.
Gaps pequeños. En temporalidades muy cortas, los gaps pequeños son solo huecos momentáneos de . Lo que interesa aquí son los gaps del gráfico diario.